El Gobierno de Canarias ha propuesto reforzar el papel del Consejo Canario de Desarrollo Sostenible para que, además del seguimiento de la Agenda Canaria 2030, incorpore en su labor los intereses de las generaciones futuras. La iniciativa busca transformar este órgano en un espacio de pensamiento estratégico capaz de anticipar los retos económicos, sociales, tecnológicos, demográficos y ambientales del archipiélago, apoyándose en la colaboración con las universidades públicas y otros centros de conocimiento.
La reforma contempla la elaboración de un Informe sobre el Futuro de Canarias para orientar la toma de decisiones con una visión de largo plazo, así como una composición más diversa desde el punto de vista territorial, generacional y sectorial. El nuevo consejo también podrá emitir recomendaciones sobre políticas y proyectos con impacto estructural o intergeneracional, reforzando la planificación sostenible y la cooperación entre administraciones, comunidad científica y agentes sociales.