El nuevo Reglamento de Residuos de Andalucía, que sustituye al vigente desde 1995, incorpora medidas de simplificación administrativa y liberalización de servicios; y establece las bases para garantizar la autosuficiencia en la gestión y alcanzar el objetivo de las 'tres R', reducir la producción, reciclar lo recogido y reutilizar el resto atendiendo a su grado.