Aún en los tiempos que corren, la responsabilidad social se mantiene firme en principalmente aquellas empresas que están constatando los beneficios que les reporta en aspectos importantes para su competitividad. Estas empresas comprueban que la RSE les ayuda a mejorar su reputación, les fortalece sus políticas de RRHH, les hacer ser más eficientes, especialmente cuando consiguen ahorros energéticos, o de cualquier otro tipo, y también les cataliza la innovación.