Uno de los principales caballos de batalla a los que deben de hacer frente las grandes multinacionales de dispositivos electrónicos e informática son las condiciones laborales que tienen que soportar los empleados de sus proveedores.
Así, han sido objeto de informes de organizaciones civiles como China Labor Watch o Students and Scholars Against Corporate Misbehaviour (Sacom), en los que se denuncian violaciones de derechos humanos y laborales en las factorías chinas en donde se elaboran teléfonos móviles y ordenadores.