La siniestralidad en el trabajo se ha reducido casi a la mitad en los últimos cinco años. Mientras en 2008 murieron 810 personas en accidentes laborales, en 2012 la cifra descendió hasta los 444, según datos del Ministerio de Empleo. Pero los sindicatos desconfían de las estadísticas y denuncian que no todos los incidentes quedan registrados.