Viticultores y productores de ocho ayuntamientos pugnan por la obtención de una certificación de calidad para sus vinos: la Indicación Geográfica Protegida. Una certificación que, por otra parte, los acercaría a un objetivo más ambicioso: integrarse en la Denominación de Origen "Rías Baixas". Los ocho municipios para los que se busca el reconocimiento de producto único para sus caldos son: Pontevedra, Poio, Marín, Bueu, Cangas, Moaña, Vilaboa y Redondela.