El Protocolo de Montreal establecido para intentar proteger la
capa de ozono, se ha convertido en el primer pacto medioambiental de la
ONU en contar con el respaldo de sus 196 Estados miembros después de la
firma de Timor Oriental. El acuerdo ha sido tan exitoso que Naciones Unidas afirma que se ha
dejado de generar el 97 por ciento de las sustancias consideradas
peligrosas, como los clorofluorocarbonos, o CFC, utilizados en sistemas
de aire acondicionado, extintores y disolventes. La retirada de estas sustancias ha hecho que el proceso de calentamiento global se retrase entre siete y 12 años.