Las acreditaciones de calidad y los sellos ISO ya no son un bien escaso
en la sanidad pública. Unidades, servicios y hasta centros enteros han
ido en los últimos años consiguiendo poco a poco que analistas externos
acrediten que los procesos, atenciones y trabajos que se desarrollan en
la red pública de salud cumplen con precisión determinados parámetros de
calidad y eficacia.