Se ha terminado la obra del primer rascacielos del mundo que
cuenta con turbinas de viento en su estructura. Se trata de la Strata
Tower (Londres), también conocida como la torre Razor(afeitadora).
Con sus 147 metros, es el edificio residencial más alto del centro de
la ciudad, que además tiene tres impresionantes aerogeneradores en su
remate final, destinados a proporcionar el 8% de la energía que necesita
el edificio. Ese 8% de energía que aportan las turbinas es suficiente
para alimentar los servicios comunes del edificio, incluyendo los tres
ascensores y las plataformas automáticas de limpieza de fachada. Para
obtener la misma energía con el sol, habría hecho falta cubrir
enteramente la fachada sur del edificio con paneles fotovoltaicos.