Para llevar a cabo una reactivación del turismo de la temporada invernal eficaz y segura, resulta necesario no sólo establecer rutas aéreas entre zonas con tasas de contagios relativamente bajas, sino también desplegar una estrategia de "vacaciones seguras" basada en cinco ejes:
1. Corredores aéreos entre zonas con baja incidencia de COVID: dichas rutas aéreas enlazan mercados emisores y destinos turísticos que tienen en común una baja incidencia de coronavirus, de ahí el interés de varias zonas de España por restablecer estos corredores. Para ello resulta fundamental establecer y aplicar las medidas sanitarias necesarias para que se eliminen las actuales restricciones, recomendaciones y cuarentenas en el ámbito de la Unión Europea.
2. Protocolos COVID estrictos: en todos los alojamientos turísticos, hoteles y medios de transporte (protocolos sanitarios y de higiene, test en aeropuertos...).
3. Test PCR a pasajeros: tanto en origen como en destino, para la detección de posibles positivos por COVID-19. Esto deberá ir acompañado de un protocolo específico para los casos en los que se detecten casos positivos.
4. Certificados y trazabilidad para viajeros: realización de pruebas sanitarias fiables y rápidas a los viajeros, tanto a su entrada como a su salida de los aeropuertos y otros medios de transporte, para evitar las limitaciones y cuarentenas.
Junto con esto, debería haber una documentación para que la gente que puede ir de vacaciones acredite que no cuenta con síntomas o casos positivos en su entorno y se pueda hacer un seguimiento eficaz de la expansión del virus.
5. Responsabilidad ciudadana: resulta fundamental que la ciudadanía tome conciencia de la situación y apliquen las medidas sanitarias a rajatabla.