La agricultura inteligente, basada en el uso de datos y tecnologías como drones, sensores IoT, GPS y robótica, está revolucionando el sector agrícola, lo que permite a los agricultores tomar decisiones más informadas, optimizar recursos y aumentar la productividad.
Además de mejorar la eficiencia, la agricultura digital ayuda a enfrentar desafíos como el cambio climático, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad ambiental, ya que su enfoque permite producir más con menos impacto, promoviendo sistemas agrícolas más resilientes y sostenibles .
Por ello, la ISO destaca el papel de este nuevo enfoque en el futuro del sector, especialmente para impulsar la optimización del uso de recursos; la detección temprana de problemas; o la reducción de pérdidas y cumplimiento de regulaciones, entre otras.