La Comisión Europea (CE) propondrá el próximo viernes
cambios en las reglas sobre las denominaciones de origen (DOP) y las
indicaciones geográficas protegidas (IGP), para mejorar la protección de
los alimentos que cuentan con esos sellos de calidad.
El Ejecutivo comunitario presentará un proyecto con el
fin de adaptar más ese tipo de distintivos a las reglas internacionales
y, por otra parte, asegurar que se controle mejor el buen uso de nombres
que por su prestigio o por ser una seña de calidad suponen un valor
añadido para vender los alimentos.