Las Empresas Europeas agrupadas en torno a la CEOE y a la Confederación Empresarial Europea (Businesseurope) han apostado por la puesta en marcha de medidas globales para poder reducir las emisiones de gases de efecto invernadero ya que, a su juicio, en el caso de se impongan de un modo unilateral en la UE, las compañías "podrían perder competitividad" en el ámbito europeo.
Las compañías también han advertido sobre la posibilidad de que se
produzca "una posible deslocalización" de buena parte de su industria en
el caso de que se fijen unilateralmente nuevos objetivos más exigentes.