El pleno del Parlamento Europeo aprobó hoy una normativa para ampliar a productos que afectan al consumo energético --como ventanas y grifos-- los criterios mínimos de eficiencia que ya se aplican a aquellos que se nutren de energía. El objetivo es mejorar los resultados medioambientales de los productos durante su ciclo completo de vida y estimular la demanda de los consumidores.