Para obtener la certificación, los establecimientos se sometieron a un proceso de evaluación que valoraba aspectos tan variados e importantes para el pequeño comercio como son la cortesía, la competencia profesional, la gestión de quejas y reclamaciones, la mejora continua, la imagen y la credibilidad del local.
Esta iniciativa por la Cámara de Comercio de Lanzarote con el apoyo de la Dirección General de Comercio y la colaboración de Canarias Sostenible, se enmarca dentro del Programa de Calidad de Servicio en el Pequeño Comercio.