La Unión Europea (UE) ganó ayer una batalla en los tribunales, que no la
guerra, contra los países como Estados Unidos y Canadá que se oponen a
que sus aero naves que viajen a Europa paguen por la cantidad de dióxido
de carbono (CO2) que emiten, medida que entrará en vigor el próximo 1
de enero. A raíz de una denuncia de varias aerolíneas norteamericanas,
el Tribunal de Justicia de la UE sentenció ayer que la inclusión de la
aviación en el sistema europeo de derechos de emisión de dióxido de
carbono (ETS, según sus siglas en inglés) es legal y no contradice el
Derecho internacional.