El desarrollo del comercio electrónico y de los servicios en línea representa un potencial considerable con efectos económicos y sociales beneficiosos. La economía de Internet crea 2,6 puestos de trabajo por cada empleo «no en línea» destruido y ofrece una mayor capacidad de elección para los consumidores, inclusive en las zonas rurales y aisladas. Las ganancias para los consumidores ligadas a los precios más bajos en línea y al mayor surtido de productos y servicios disponibles se estiman en 11 700 millones de euros, lo que equivale al 0,12 % del PIB europeo.