La Comisión Europea ha presentado la Agenda del Consumidor 2030, un plan estratégico que marcará la política de consumo de la Unión Europea durante los próximos años. Esta iniciativa tiene como objetivo reforzar la protección de las personas consumidoras, mejorar su confianza en el mercado único y, al mismo tiempo, impulsar la competitividad, la equidad y el crecimiento sostenible de la economía europea.
Con la proximidad de las celebraciones navideñas y, especialmente, de la Nochevieja, se organizan fiestas organizadas y cotillones que congregan a un gran número de asistentes. Ante este incremento de eventos, la Dirección General de Consumo de la Junta de Andalucía recuerda a la ciudadanía la importancia de conocer sus derechos y las obligaciones que deben cumplir las empresas organizadoras.
El Telediario de Fin de Semana hace un repaso de cómo serán los precios de productos básicos para 2026, desde la cesta de la compra hasta la vivienda, pasando por el gas, la tarifa móvil o el diésel.
La celebración de las fiestas navideñas supone un gran acontecimiento para los españoles a la vez que un exceso en el gasto. La compra de alimentos suele llevarse un buen pellizco del presupuesto, ya que no solemos escatimar en estos días tan señalados en los que nos reunimos con familiares y amigos cercanos.
Frank Holleman, el fundador de Fork Ranger, activista por el clima, explica muy bien con unos «legos» en su cuenta de LinkedIn el por qué sí es importante nuestra acción individual, demostrándolo a los escépticos que piensan que no hay nada que hacer ya que unos pocos tienen jets privados, o viven constantemente en un estilo de vida y un consumo exagerado.
Para el 34% de los ciudadanos 2025 ha sido un mal año para la economía española, frente al 30% que lo creía en 2024, y para un 46%, regular (50% en 2024). Quienes creen que 2025 ha sido bueno son el 20%, la misma cifra que el año pasado, según la IV Encuesta Funcas de Navidad, que recoge que, en la base de la peor percepción ciudadana está, muy mayoritariamente, la inflación.
La Navidad suele ser bastante exigente con nuestras finanzas personales. Comidas, ocio y regalos suelen concentrar buena parte de nuestros gastos y, aunque intentemos frenar nuestras compras, el dispendio siempre es mayor de lo previsto inicialmente.
Nunca hubo tanto interés por lo que se come, por cómo se produce y por qué impacto tiene la alimentación en la salud y el planeta. La conciencia nutricional y ecológica crece, los supermercados amplían sus secciones 'bio' y los estudios confirman que el consumidor medio se informa más que nunca. Pero, al mismo tiempo, la inflación alimentaria y el encarecimiento general de la vida frenan la adopción real de estos hábitos saludables y sostenibles.
La Dirección General de Consumo de la Junta de Andalucía recuerda a las personas usuarias del transporte aéreo la importancia de conocer cómo actuar ante cualquier incidencia relacionada con el equipaje. La normativa establece que, en casos de pérdida, deterioro o retraso en la entrega del equipaje, la responsabilidad corresponde a la compañía aérea con la que se haya contratado el vuelo, por lo que es fundamental comunicar la situación de inmediato.
La Navidad es sinónimo de encuentros, celebraciones y tradición, pero también de un notable incremento del consumo. En estas fechas se multiplica el uso de energía, crecen las compras impulsivas y aumenta de forma significativa la producción de residuos, especialmente plásticos y desperdicio alimentario. Frente a este escenario, cada vez más voces del ámbito ambiental coinciden en que celebrar de forma sostenible no implica renunciar a la magia navideña, sino repensar algunos hábitos.