La situación económica y financiera actual ha puesto de manifiesto más que nunca el papel fundamental de los servicios de interés general (SIG) en la Unión Europea (UE). En ámbitos como la asistencia sanitaria, la asistencia infantil, los cuidados para los mayores, la asistencia a las personas discapacitadas o la vivienda social, los SIG ofrecen una red de seguridad esencial para los ciudadanos y contribuyen a promover la cohesión social.