La reforestación se posiciona como una de las herramientas más eficaces para que las empresas integren sostenibilidad, impacto social y competitividad dentro de sus estrategias de Responsabilidad Social Corporativa (RSC).
En España, donde cerca de 9 millones de hectáreas forestales están desarboladas, iniciativas de este tipo demuestran cómo la restauración forestal puede contribuir a la descarbonización, la recuperación de la biodiversidad y la dinamización del empleo rural.