España y Portugal han alcanzado en el primer trimestre de 2026 un récord histórico de inversión en tecnologías limpias, con 435 millones de euros repartidos en 14 operaciones, consolidando a la Península Ibérica como un mercado clave en el desarrollo cleantech europeo. Este crecimiento se apoya en una nueva estrategia industrial y energética impulsada especialmente por España, que prevé movilizar hasta 120.000 millones de euros en inversión público-privada para fortalecer sectores como redes eléctricas, almacenamiento, hidrógeno y tecnologías industriales avanzadas.
El sector evoluciona hacia una fase de industrialización verde, centrada en la modernización de infraestructuras energéticas, la electrificación y el despliegue a gran escala de tecnologías limpias. A ello se suman iniciativas regulatorias y programas de financiación tanto en España como en Portugal, aunque persisten desafíos como la financiación de proyectos industriales pioneros.