La crisis ha cambiado los hábitos de consumo. La actual situación económica ha llevado a muchas familias a poner en marcha la llamada economía de guerra. Más de seis de cada 10 ciudadanos aseguraron haber cambiado sus costumbres para reducir el gasto en ropa, luz, alimentación, transportes, agua, gas y ocio, entre las que se incluyen las vacaciones, según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).
La prueba más palpable de este cambio es que el Gobierno ha reducido en 65 millones de euros las ayudas a los billetes aéreos de los residentes debido, precisamente, a que el año pasado se redujo el número de viajes, o dicho de manera más clara, los canarios viajan menos.