Según un informe elaborado por el Observatorio del Consumo de la escuela Esade, un 25% de esos turistas quieren gastarse la mitad de lo que se dejaron el año pasado. “Se trata de militarizar el gasto. Pasan el mínimo de noches fuera o bien se van a casa de amigos o parientes. Es el caso de la familia de Barcelona que va a Galicia y se aloja en el domicilio de un primo y más adelante este va a la capital catalana a pasar unos días en su casa”.