La Unión Europea (UE) tiene previsto aplicar desde el 1 de enero de 2014 nuevas normas para reforzar los controles de calidad del aceite de oliva, promover su imagen en terceros países y mejorar la información a los consumidores, según ha informado hoy la Comisión Europea (CE). Se trata, básicamente, de implantar nuevas medidas para establecer un etiquetado más claro y aumentar las sanciones para evitar fraudes en el sector.