“En general, los niveles de residuos de contaminantes clorados han sido bajos en las muestras de queso que hemos analizado, y se cumplen los límites que marca la legislación española y europea, salvo en unos pocos casos”, explican a SINC Luis Domínguez-Boada y Octavio Pérez-Luzardo, responsables del Grupo de Investigación en Medio Ambiente y Salud (Unidad de Toxicología) de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
Un equipo de esta universidad ha analizado durante más de un año muestras de 61 marcas comunes de quesos –54 convencionales y 7 orgánicos– y ha encontrado que en un grupo reducido de estas los niveles de bifenilos policlorados similares a las dioxinas (dioxin-like PCB o DL-PCB en sus siglas en inglés) superan lo establecido por la UE.