El proyecto FLABEL («Food Labelling to Advance to Better Education for Life»), puesto en marcha hace ya tres años, fue el primero financiado con fondos europeos en estudiar el etiquetado nutricional de los productos alimentarios. Ahora que ha llegado a su fin cabe preguntarse por su efecto en la industria dedicada a la alimentación.
FLABEL se ideó con el fin de estudiar qué factores de las etiquetas influyen en la dieta. El Consejo Europeo de Información sobre la Alimentación (EUFIC) reunió a tal efecto a expertos académicos de ocho universidades europeas, dos grandes organizaciones de venta al por menor y a representantes de asociaciones de consumidores, de venta al detalle e industrias de Europa con la intención de realizar una investigación vanguardista del comportamiento del consumidor en relación a las etiquetas de información nutricional.