El Consejo de Gobierno aprobó ayer el decreto que regulará la actividad de comercialización, al por menor y por tiempo determinado, del vino de cosecha propia y los establecimientos donde esta se desarrolla, denominados popularmente como "guachinches" de Tenerife.
Los locales que se integren en el ámbito del decreto y que estén funcionando en el momento de su entrada en vigor contarán con un plazo de tres meses para su adaptación a la norma, que ha sido elaborada por el Ejecutivo canario para defender su pervivencia y evitar la competencia desleal con la actividad propia de restaurantes y bares-cafeterías.