La comisión de Mercado Interior de la Eurocámara ha respaldado este jueves que sea obligatorio informar en el etiquetado del país de fabricación de los productos no alimentarios comercializados en la Unión Europea, ya sean extracomunitarios o no, con el objetivo de mejorar su trazabilidad y reducir los casos de fraude o falsificación.
En la actualidad, en alrededor del 10% de los productos peligrosos detectados por el sistema de alerta RAPEX de la UE no se puede localizar al fabricante.
Por ello, los eurodiputados apoyan la propuesta de Bruselas de incluir de forma obligatoria en las etiquetas la fórmula 'Made in' para identificar el origen del producto. Los fabricantes europeos podrán elegir si quieren poner "Made in the EU" o el nombre de su Estado miembro.