El límite hasta un máximo del 0,3% de las comisiones que se cobran a los comercios por las compras de los clientes con tarjeta se trasladará a los consumidores, que deberán pagar más por su 'dinero plástico'.
El Gobierno decidió el pasado 6 de junio limitar hasta un máximo del 0,3% las comisiones aplicables a las operaciones con tarjetas para apoyar al comercio minorista. "La consecuencia de esta reducción obligatoria es que los consumidores (clientes de tarjetas) van a ver el coste de sus tarjetas y otros servicios bancarios incrementados", aseguran fuentes oficiales de MasterCard.
Desde esta compañía se espera que los bancos continúen "buscando una compensación" por la pérdida de ingresos y así poder cubrir los costes que supone tener un sistema de pago.