Si no es Juana, es la hermana. Este año, las rebajas de verano -que finalizaron el fin de semana pasado- registraron una mejoría que "no fue lo deseado", pero mejoría al fin y al cabo. Aunque la alegría de las ventas va por barrios -de forma literal-, lo cierto es que la finalización de las rentas antiguas de los locales comerciales -en virtud del llamado Decreto Boyer al que la Ley de Arrendamientos Urbanos fijó como tope para terminar esos alquileres el próximo mes de diciembre- supone un lastre que "muchos" pequeños comerciantes no podrán asumir.