A las vacas les estimula escuchar música, y son animales curiosos, tranquilos y sociales, a los que les gusta el buen trato. Sí, estos rumiantes herbívoros también son sibaritas, aunque no estemos acostumbrados a aplicar estos adjetivos a animales destinados a la explotación. Al fin y al cabo, los animalistas, como Carmen Méndez, presidenta de la Asociación Defensa Animal (ADDA), se quejan de que "son animales a los que se les considera meras máquinas de producir y no seres vivos con unas necesidades físicas y emocionales". Por eso nos vamos a preocupar por el grado de felicidad de las vacas cuya leche bebemos, pero también de por su valor nutricional.