"El 60% de los patógenos humanos son de origen animal y el 75% de las enfermedades emergentes de los animales se pueden transmitir a los seres humanos", según la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE). Con estos datos, parece claro que actuar durante las etapas de la cadena alimentaria, en concreto en la granja, es determinante para el control de los agentes patógenos en su origen. Con motivo del Día Mundial de la Salud, celebrado el pasado 7 de abril, la OIE, junto con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización para la Alimentación de las Naciones Unidas (FAO), señalan la importancia de trabajar en todos los eslabones de la cadena alimentaria para conseguirlo. El artículo destaca la importancia del control veterinario y del bienestar animal para proteger la seguridad alimentaria.