La Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) alertó durante el mes de marzo de 56 productos no alimenticios, en su mayoría juguetes, vehículos y productos eléctricos, que podían suponer un riesgo grave a los consumidores.
De ellos, cinco fueron detectados en frontera y se rechazó su importación, mientras que otros 39 fueron retirados del mercado y prohibida su comercialización.
En los 12 casos restantes, fue el propio fabricante quien, como obliga la normativa, comunicó a las autoridades de consumo la existencia de posibles riesgos en sus productos y adoptó las medidas necesarias para paliarlos.