El Tribunal de Justicia de la UE validó hoy la comunicación de la CE de 2013 en la que se obligó a los bancos a presentar un plan sólido de reestructuración o liquidación y a recurrir a los accionistas y a los acreedores júnior, entre los que entrarían los preferentistas, antes de solicitar inyecciones del Estado o medidas de protección de activos.
El alto tribunal con sede en Luxemburgo considera, en una sentencia, que en particular el reparto de las cargas entre los accionistas y los acreedores subordinados para la autorización por parte de la Comisión Europea (CE) de las ayudas de Estado a favor de un banco con problemas "no infringe el Derecho de la Unión".