La consejera de Hacienda y portavoz del Gobierno de Canarias, Rosa Dávila, explica que ya ha anunciado la medida en el Parlamento insular. "Estamos inmersos en un proceso de revisión y actualización del sistema tributario de Canarios. Hemos encargado a una comisión de expertos que diseñen una propuesta de reforma. Nuestra intención es seguir la recomendación de la Organización Mundial de la Salud de gravar determinados productos con alto contenido en azúcar para combatir la obesidad".
Dávila descarta que el nuevo gravamen vaya a tener un carácter recaudatorio. "Es un impuesto con un fin disuasorio para desincentivar estos productos que fomentan la obesidad y favorecer el consumo de alternativas más saludables". La consejera de Hacienda canaria lo justifica con datos. Explica que cuatro de cada diez canarios mayores de 18 años padecen sobrepeso u obesidad. Y entre los menores de edad, el 10,6% de los niños y jóvenes tiene obesidad. Un problema que desencadena enfermedades como la diabetes u otras enfermedades coronarias, abunda Dávila, que añade que el impuesto también gravará otros alimentos con alto contenido en azúcar y grasas como la bollería industrial.