Las grandes empresas del sector, como Unilever, P&G, Nestlé o General Mills, están revisando su modelo de negocio para hacer frente al crecimiento experimentado por empresas más pequeñas, pero también más innovadoras.
Fairfax Hall se estaba tomando un gin-tonic en Union Square, Nueva York, con un amigo de la infancia, Sam Galsworthy, cuando se le ocurrió una idea. Era 2006 y algunos amigos que trabajaban en el sector de bebidas habían observado que en EEUU se estaban poniendo de moda las destilerías y las fábricas de cerveza artesanales. "Lo que nos fascinó fue la forma en la que trabajan en estos sitios. Prestan mucha atención a cómo se hacen las cosas", explica Hall. Había una clara diferencia con la empresa en la que estaba en ese momento, Diageo, la mayor firma de destilados del mundo y propietaria de marcas como Johnnie Walker y Smirnoff.