El Pleno del Congreso tendrá que decidir la próxima semana si da tres meses a las entidades financieras para adaptarse a la nueva ley de crédito inmobiliario, y no los 30 días que de plazo que contemplaba la reforma del sector hipotecario cuando fue aprobada por la Cámara Baja.
Este es uno de los cambios sobre los que el Congreso tendrá que pronunciarse durante la votación de las enmiendas introducidas por el PP en la futura norma durante su tramitación en el Senado.