Según una nueva normativa, que todavía no está aprobada, será obligatorio cambiar todos los contadores que tengan más de 12 años de antigüedad. Ignacio Abati, director de ISTA y AERCA, Asociación Española de Repartidores de Costes de Calefacción, comentó en SER Consumidor que como la vida útil de un contador es de 8 años, “si no se cambian dejan de medir bien, lo que supone mediciones erróneas y que podemos estar pagando más”.
Así pues, medir bien significa, según Abati,“pagar exactamente por lo que se consume y eso implica, según estudios, un ahorro de un 15% del gasto en agua, entre 35 y 40 euros al año”.