Cuando pensamos en los tipos de azúcar que conocemos nos vienen a la mente el azúcar blanco, el azúcar moreno, la panela, el azúcar de coco, los siropes, los jarabes de glucosa o fructosa... ¡Y otros tantos más! Pero en realidad la diferencia que hacemos entre estos azúcares solamente se basa en su forma de extracción y procedencia; pero no en su carácter nutricional o en su efecto sobre el organismo.