La banca española ha confiado al Tribunal Supremo su última oportunidad de evitar la devolución de las cantidades percibidas de forma indebida desde la contratación a los hipotecados con cláusulas suelo no transparentes, a los que la justicia ha dado la razón en las dos instancias anteriores.
Después de que la Audiencia Provincial de Madrid rechazara aclarar o complementar su fallo, la treintena de entidades involucradas -algunas ahora integradas en grandes grupos- han elevado al Alto Tribunal la sentencia de la macrodemanda que inició hace nueve años la asociación de consumidores Adicae.