Conservar los tiques de compra es fundamental a la hora de reclamar derechos, como la garantía, devolución o reclamación en relación a un producto. Los tiques -denominados factura simplicada desde el año 2012- se utilizan cuando el importe de la operación no supere los 400 euros y deben incluir los siguientes elementos: fecha de expedición, nombre o razón social y NIF del vendedor, descripción del servicio prestado o de los bienes entregados, tipo impositivo aplicado (o IVA incluido) y el importe total a pagar. Asimismo, las condiciones de devolución, plazos o entrega de vales vienen findicadas generalmente en el tique de compra.