La Organización de Consumidores advierte que los últimos estudios han demostrado que recurrir a los suplementos de omega 3 no aporta beneficio alguno en la salud cardiovascular.
El único caso en el que sí hay evidencia a favor de los suplementos de omega 3 es en las embarazadas y en el tratamiento farmacológico de personas con niveles elevados de triglicéridos.
OCU recuerda la importancia de estos ácidos grasos por estar implicados en muchas funciones y procesos del organismo y que estos deben ser ingeridos a través de la dieta.