La Organización Mundial de la Salud (OMS) ratificó esta semana, en la 72º Asamblea Mundial de la Salud, la consideración de adicción el uso compulsivo de videojuegos. De esta manera, y aunque esta la OMS ya había agregado la adicción a los videojuegos a la 11ª Revisión de la Clasificación Internacional de Enfermedades el pasado año, finalmente los 194 miembros de la asamblea han estado de acuerdo en que en 2022 el uso compulsivo de videojuegos empiece a considerarse como una patología.
La Asociación Española de Videojuegos (AEVI), que engloba a la industria del sector, ha mostrado una vez más su firme rechazo a esta medida. "No existe consenso entre la comunidad científica respecto a esta medida, por lo que deberíamos estar hablando de prevención del consumo en exceso en vez de incluirlo en una estrategia de adicciones, tal y como una amplia mayoría de expertos considera", remarcó Jose María Moreno, director general de AEVI, en una entrevista a El Día. En este sentido, Moreno consideró que "ha sido una decisión desproporcionada" y la considera "científicamente imprecisa y poco rigurosa".