La época dorada de las marcas blancas fue durante los años de recesión económica, desde 2008 a 2013. Pero desde entonces, con la economía ya encauzada y los bolsillos españoles más llenos, el crecimiento de las marcas de distribución (MDD) —nombre exacto de estos baratos y populares productos— se ha ralentizado. Aun así, España es el segundo país europeo que más gasta en marcas blancas, que representan el 36,2% de la cuota de mercado sobre el consumo envasado.