El 'boom' de la vivienda vacacional y la falta de promociones públicas frenan a la juventud
Irse de casa de los padres es casi misión imposible para los jóvenes canarios. No solo para los ninis, es decir, para los que ni estudian ni trabajan, sino incluso para quienes cuentan con un sueldo a fin de mes. Dos circunstancias se han confabulado para confinar a los jóvenes isleños en el domicilio familiar. Por un lado, los históricos bajos salarios que se pagan en la región, aún más bajos en el caso de los recién incorporados al mercado laboral; por otro, la no menos histórica subida de los alquileres, que lejos de suavizarse ha vuelto a repuntar en los últimos meses hasta igualar el máximo alcanzado hace 13 años. Si además se tiene en cuenta que la construcción de vivienda pública ha sido prácticamente inexistente durante casi un decenio, el resultado de la ecuación explica por qué la tasa de emancipación de la juventud canaria, tradicionalmente más alta que la media nacional, se ha equiparado a la del conjunto del país. No es, por tanto, una cuestión de falta de demanda, sino de incapacidad económica.
Isidro Martín, delegado en Canarias de la Asociación Profesional de Expertos Inmobiliarios (APEI), ve el acceso a la vivienda de los jóvenes canarios "muy muy complicado", y ello para no emplear un término menos elegante. No en vano, conseguir un piso en alquiler para larga estancia a un precio moderado resulta difícil en casi cualquier punto del Archipiélago, pero es directamente imposible en, por ejemplo, localidades como Guanarteme, en Las Palmas de Gran Canaria, la mayoría de las de Lanzarote o las del sur de Tenerife. El boom de la vivienda vacacional ha llevado a muchos propietarios a ofertar sus casas o pisos únicamente a turistas, ya que obtienen más beneficios que con el arrendamiento a residentes, lo que complica sobremanera la tarea de encontrar dónde vivir a ese médico destinado a un hospital de Lanzarote o a ese comercial que ha de encargarse de la apertura de un nuevo local en Arona o Adeje. Y?si es complicado para estos profesionales bien remunerados, infinitamente más lo es para el joven que da sus primeros pasos en el mundo laboral.