El gobierno regional de la ciudad-estado de Berlín ha aprobado la introducción de un tope al precio de la vivienda de alquiler, según el cual los arrendamientos quedarán congelados durante cinco años y a niveles acordes a los de referencia en sus respectivas zonas. El Ejecutivo de la capital alemana, liderado por el socialdemócrata Michael Müller y con los Verdes y La Izquierda como socios de coalición, acordaron un paquete marco, que previsiblemente entrará en vigor en 2020.