Con la crisis, los hogares españoles recortaron su gasto en bares y restaurantes y elevaron el que hacían en casa. Esa tendencia, sin embargo, se ha revertido. El gasto en alimentación fuera del hogar alcanzó los 34.539 millones de euros en 2018 —en volumen, 4.637 millones de kilos de alimentos y litros de bebidas—, un avance del 3,7% en comparación con el año anterior y un reflejo de la mejora de los indicadores económicos, que consolida un cambio de tendencia y que pone un punto y aparte (al menos temporal) a la crisis. “El consumo fuera del hogar es el impulsor del consumo total [en alimentación]”, ha dicho este lunes Luis Planas, ministro en funciones de Agricultura, Pesca y Alimentación, durante la presentación en Madrid del Informe del Consumo Alimentario en España 2018.