Los bancos tuvieron que devolver 2,6 millones de euros a sus clientes en 2018 después de que estos presentaran una reclamación en el Banco de España y las entidades aceptaran que tenían razón. Esta cantidad es muy similar a la del año anterior (2,8 millones), pese a que el número de reclamaciones cayó un 51%. En 2018 se tramitaron 19.695 reclamaciones frente a las 40.176 del año anterior, cuando el sistema de resolución de conflictos entre clientes y bancos del regulador alcanzó su récord histórico.
En casi tres de cada diez casos, los bancos se negaron a resarcir a los clientes pese a que el Banco de España había dado la razón a estos últimos. En cambio, el 70,3% de las reclamaciones los clientes vieron satisfechas sus pretensiones, bien porque la entidad rectificó tras el informe del regulador, o porque lo hizo antes (allanamiento) de someterse al escrutinio.
La caída de las reclamaciones se debe, según ha explicado este martes Fernando Tejada, director del departamento de Conducta y Reclamaciones, a que 2017 marcó un récord debido al incremento de quejas relacionadas con los gastos de formalización de préstamos hipotecarios. La cifra de casi 20.000 reclamaciones recupera la tendencia, ha asegurado, que se marcó desde 2014 y hasta 2017, tras el pico que se vio en 2013 por las cláusulas suelo.