Finalmente, la tasa de ahorro de las familias tocó fondo en 2018. Después de que el Banco de España alertara de esta situación y de la inestabilidad que podía suponer ante crisis futuras, este indicador está remontando el vuelo... aunque a costa de uno de los principales impulsores de el crecimiento de la economía española a día de hoy: el consumo de los propios hogares.
Así lo indica el BBVA Research en su último informe, en el que admite que "el consumo privado perderá tracción en el bienio 2019-2020", y para ello hay varios motivos. Uno de ellos es el agotamiento de medidas como una política monetaria expansiva es decir, bajadas continuas de tipos de interés- sobre la carga financiera de las familias.