La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), junto a otras tres organizaciones de consumidores europeas (Dinamarca, Italia y Noruega), ha realizado un estudio para analizar los envases de papel y cartón y la posible transferencia al alimento de sustancias contaminantes provenientes de las tintas de impresión.
La organización advierte que, a pesar de que los fabricantes están obligados a seguir buenas prácticas para impedir que los componentes del material pasen al alimento, pueden producirse migraciones y llegar al consumidor cuando los ingiere.